LOS 7 PASOS DE HOLLIFIELD Y HABIBI
- Desarrollar, adoptar y mantener una Filosofía de Alarmas.
La Filosofía de Alarmas es un documento guía, comprensible y adaptado a cada planta, que establece los criterios para la correcta implementación y modificación de alarmas, basándose en principios de buenas prácticas.
Provee además metodologías pensadas para resolver los problemas que éstas generan: respuesta, manejo, vigilancia, mantenimiento del sistema mejorado, etc.
- Recopilar datos del Sistema de Alarmas y crear un punto de referencia para comparar
El primer paso para poder realizar un análisis que permita conocer el estado del SdA, será establecer un procedimiento de recogida de datos a partir de los cuales se calcularán ciertos indicadores. Los resultados se compararán con valores obtenidos de otros estudios y de la experiencia sobre plantas similares, de forma que queden en evidencia los problemas y debilidades del sistema en estudio.
Para hacer esto conviene disponer de un software de análisis de alarmas que proporcione las siguientes funciones:
Información gráfica y tabulada.
Acceso al sistema de Gestión de Alarmas.
Generación automática de informes.
No habrá mejora sin un análisis previo de los datos disponibles y su correspondiente informe, que servirá como referencia comparativa para posteriores análisis.
- Resolver las alarmas de peor comportamiento.
La experiencia ha demostrado que generalmente un reducido grupo de alarmas con mal comportamiento, por una razón u otra, producen un alto porcentaje de la carga total del SdA. Esta relación puede llegar al punto de que tan solo 10 alarmas incrementen la carga total del sistema entre un 20 y un 80 %, por ello conviene corregirlas lo antes posible una vez diagnosticadas. Existen técnicas que permiten resolverlas adecuadamente, proporcionando un primer alivio de la situación.
A este grupo de alarmas molestas se las conoce también como “malos actores”.
- Racionalización y Documentación de las alarmas.
Consiste en revisar todas las alarmas, tanto su configuración como su propósito, con la finalidad de que cumplan con la filosofía desarrollada en el primer punto. Es un trabajo que puede suponer un alto coste temporal y económico.
La Documentación de las alarmas es un requisito indispensable para poder realizar la Base de Datos Maestra, ya que esta recogerá toda la información actualizada (configuraciones, ajustes, prioridades, etc.) de cada una de las alarmas del sistema.
- Implementar un sistema de auditoría de las alarmas y de restauración del sistema.
Una vez implementadas las mejoras, se ha de asegurar que la configuración definitiva se mantendrá en el tiempo y no se modificará sin autorización. Dado que los sistemas DCS y SCADA son fáciles de modificar, será necesaria la ayuda de un software especializado que audite y obligue a respetar la configuración de la Base de Datos Maestra. Las soluciones para el control de cambios basadas en papel no suelen respetarse y terminan por ser inefectivas.
- Implementar la Gestión de Alarmas en tiempo
En función de la naturaleza del proceso de cada planta y del comportamiento que se quiera obtener del SdA, es posible que se hayan de implementar soluciones avanzadas como las que se proponen a continuación:
Alarmas basadas en el estado: Consiste en la implementación de algoritmos que permitan variar ciertos parámetros de las alarmas en función del estado en que se encuentre la planta en cada momento (arranques, paros, variaciones de carga, lavados, etc.), haciendo que estas se adapten a cada situación y actúen en concordancia.
Aparcado de alarmas: Se establecen los métodos o procedimientos apropiados para poder deshabilitar alarmas molestas de un modo seguro, hasta subsanar el problema que hace que se comporten de forma inadecuada. La mayoría de sistemas poseen mecanismos ineficaces para controlar apropiadamente la supresión temporal de alarmas.
Los listados de aparcado de alarmas informatizados son una buena opción, dado que permiten introducir plazos limite, recordatorios, rehabilitar alarmas de forma automática, etc.
Sistema de Alertas al Operador: Una vez se ha configurado el SdA correctamente, de manera que únicamente muestra aquellos sucesos que tienen la consideración de alarma, puede darse la necesidad de disponer de una herramienta configurable de alertas al Operador, la cual habrá de funcionar explícitamente al margen del SdA.
- Control y mantenimiento de las mejoras del
Los procesos y sistemas de cualquier planta, así como sus sensores, son objeto de cambios y modificaciones con el tiempo, por lo que el comportamiento de las alarmas deberá actualizarse conjuntamente con ellos. Un programa efectivo de Gestión del Cambio, que recoja estas modificaciones, y otro de análisis del sistema en curso y corrección de problemas, son pues herramientas imprescindibles para mantener el SdA actualizado y efectivo.
Las alarmas que hoy funcionan bien pueden volverse molestas o actuar de forma inapropiada en el futuro.